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    Equipo ConnectaSec3 de noviembre de 20268 min de lectura

    Gestión de identidades y accesos IAM: Qué es y cómo funciona

    Cuando una empresa incorpora empleados, cambia funciones o deja de trabajar con proveedores, también debe actualizar quién puede acceder a sus aplicaciones y datos. La gestión de identidades y accesos (IAM) permite centralizar este control y asignar permisos según cada identidad, ya sea una persona, una aplicación, un servicio u otro sistema.

    En este artículo explicamos qué significa IAM en informática, cómo funciona y qué aporta a la seguridad de una organización.

    Definición de gestión de identidades y accesos IAM

    La gestión de identidades y accesos abarca el conjunto de procesos y tecnologías que permiten gestionar las identidades digitales de los usuarios y controlar a qué recursos pueden acceder. Su objetivo es que cada persona tenga los permisos adecuados para realizar su trabajo, sin acceder a información o sistemas que no necesita.

    Por ejemplo, una solución IAM permite que una persona del departamento financiero acceda al software de contabilidad. En cambio, un empleado de ventas solo puede consultar las herramientas comerciales que utiliza. Si alguien cambia de departamento, sus permisos se pueden actualizar. Si abandona la empresa, sus accesos deben revocarse.

    Un control de accesos puede abarcar empleados, administradores, colaboradores externos y proveedores. Va más allá de verificar contraseñas. También organiza las cuentas, asigna privilegios, aplica políticas de acceso y facilita la revisión de los permisos existentes.

    ¿Cómo funciona la gestión de identidades y accesos?

    El funcionamiento de IAM se basa en un ciclo de gestión que comienza cuando se crea una identidad digital. Luego, continúa mientras esa identidad necesita acceder a los recursos de la organización. Para ello, combina la administración de cuentas, la autenticación, la autorización y la revisión de los accesos.

    Este es el funcionamiento de la gestión de identidades y accesos en empresas:

    1. Gestión del ciclo de vida de las identidades

    Se crean las cuentas y se mantienen actualizados los datos de cada usuario. ¿Alguien se incorpora, cambia de puesto o abandona la empresa? Entonces, sus identidades y permisos deben ajustarse a esa situación.

    2. Autenticación

    El sistema verifica que el usuario es quien dice ser. Puede utilizar contraseñas, biometría, claves de acceso o autenticación multifactor (MFA), que requiere dos o más factores de autenticación diferentes.

    3. Autorización y asignación de permisos

    Una vez verificada la identidad, se comprueba qué recursos puede utilizar el usuario y qué acciones puede realizar. Los permisos pueden asignarse según su puesto, departamento, responsabilidades o atributos definidos en las políticas.

    4. Revisión y auditoría de accesos

    Se revisan las cuentas, los privilegios y los registros de actividad para detectar permisos excesivos, accesos que ya no corresponden o comportamientos sospechosos. Por ejemplo, si una persona pasa del departamento comercial al financiero, IAM permite adaptar sus permisos al nuevo puesto.

    ¿Qué funciones y tecnologías incluye una solución IAM?

    Las funciones de IAM pueden variar según la plataforma, pero se suele combinar herramientas para administrar cuentas, verificar identidades y aplicar políticas de acceso.

    Estas son las principales funciones de una solución IAM:

    • Gestión de identidades: Crear, actualizar, desactivar y eliminar cuentas de usuario.
    • Control de acceso basado en roles (RBAC): Asignar permisos según el puesto o las responsabilidades.
    • Autenticación multifactor (MFA): Añadir verificaciones para dificultar el acceso con credenciales robadas.
    • Inicio de sesión único (SSO): Permitir el acceso a varias aplicaciones mediante una autenticación centralizada.
    • Aprovisionamiento automático: Crear o actualizar cuentas y permisos en aplicaciones compatibles mediante reglas o flujos automatizados.
    • Auditoría de accesos: Registrar y revisar actividades y permisos para detectar riesgos y facilitar las comprobaciones de seguridad. Muchas de estas funciones no se encontrarán en un solo producto. De hecho, es común que una empresa combine un proveedor de identidad con herramientas de aprovisionamiento, control de acceso y auditoría, según sus necesidades.

    También existen estándares como SAML y OpenID Connect (OIDC), que permiten integrar la autenticación entre sistemas. También SCIM, que facilita el intercambio de información para automatizar la gestión de identidades entre aplicaciones compatibles.

    Ventajas de la gestión de identidades y accesos en empresas

    Con una gestión de identidades y accesos es posible reducir errores administrativos, limitando las oportunidades de acceso indebido.

    Estas son las principales ventajas que encontramos en una buena gestión de identidades y accesos corporativas:

    • Menos permisos innecesarios: cada usuario dispone de los accesos que necesita para su trabajo, de acuerdo con el principio de mínimo privilegio.
    • Menor riesgo por cuentas olvidadas: facilita detectar y retirar cuentas o permisos que ya no deberían estar activos.
    • Incorporaciones y cambios de puesto más ágiles: automatiza parte de la asignación y actualización de permisos.
    • Acceso más sencillo a las aplicaciones: funciones como el inicio de sesión único reducen la necesidad de gestionar credenciales distintas para cada servicio.
    • Mayor visibilidad y trazabilidad: permite revisar quién tiene acceso a cada recurso y consultar registros de actividad cuando se investiga una incidencia. Para aprovechar estas ventajas, las políticas deben estar siempre actualizadas. Si no sucede esto, pueden producirse errores a gran escala. Corresponde revisar periódicamente si los accesos siguen siendo adecuados.

    ¿Qué diferencia hay entre IAM y NAC?

    IAM y NAC (control de acceso a la red) forman parte de la estrategia de ciberseguridad, pero no controlan exactamente lo mismo.

    IAM gestiona las identidades digitales y determina a qué recursos puede acceder cada una y qué acciones tiene autorizadas. Por su parte, NAC controla el acceso a la red: identifica usuarios y dispositivos, puede comprobar el estado de seguridad de los equipos y aplica políticas para permitir, restringir o bloquear su conexión.

    Esta tabla resume las diferencias entre IAM y NAC:

    IAM NAC
    Foco principal Gestionar identidades y permisos sobre recursos digitales. Controlar el acceso de dispositivos a la red.
    Qué evalúa Identidad, roles, permisos y políticas de acceso. Identidad del usuario, dispositivo y estado de seguridad del equipo.
    Dónde se aplica Aplicaciones, servicios, sistemas y datos corporativos. Red corporativa y dispositivos que intentan conectarse.
    Ejemplo Permitir que un empleado consulte una aplicación, pero no acceda a sus funciones administrativas. Bloquear la conexión de un dispositivo no autorizado o que incumple las políticas de seguridad.

    Ambas soluciones pueden y deberían complementarse. Una organización puede utilizar NAC para controlar la conexión de ordenadores, móviles o dispositivos IoT. A su vez, es recomendable usar IAM para gestionar las identidades y los permisos con los que los usuarios acceden a sus aplicaciones.

    Juntas refuerzan el control de acceso, pero no sustituyen por sí solas una arquitectura Zero Trust completa.

    ¿Qué relación tiene IAM con Zero Trust?

    IAM es uno de los pilares de una arquitectura Zero Trust, un modelo de seguridad que exige verificar las solicitudes de acceso en lugar de confiar automáticamente. La gestión de identidades contribuye a este modelo mediante la autenticación, la asignación de permisos mínimos y la actualización de las políticas de acceso. Más contexto en el glosario Zero Trust (https://connectasec.com/glosario/zero-trust/) y en https://connectasec.com/seguridad-zero-trust/.

    Sin embargo, hay una limitación importante: IAM no implementa por sí solo todos los controles de Zero Trust. Son necesarios mecanismos para evaluar los dispositivos, el contexto de la conexión y las solicitudes a los recursos (por ejemplo, ZTNA: https://connectasec.com/ztna/).

    Por ejemplo, una identidad puede tener permiso para utilizar una aplicación. No obstante, la organización puede exigir una verificación adicional si el inicio de sesión presenta un riesgo elevado. Así se combinan las políticas de identidad con otros controles de seguridad.

    Paso a paso para implementar una estrategia IAM en una empresa

    Siempre recomendamos conocer las identidades y los permisos existentes antes de añadir nuevas herramientas.

    Dicho esto, así se implementa una estrategia IAM en empresas:

    • Identificar usuarios y recursos: elaborar un inventario de empleados, proveedores, cuentas privilegiadas y aplicaciones corporativas.
    • Revisar los permisos actuales: detectar cuentas obsoletas, privilegios excesivos y accesos compartidos que dificulten la trazabilidad.
    • Definir roles y políticas: establecer qué necesita cada perfil y aplicar el principio de mínimo privilegio.
    • Automatizar el ciclo de vida: configurar procesos para conceder, modificar y revocar permisos cuando cambien las circunstancias de cada usuario.
    • Integrar los controles de autenticación: valorar MFA, SSO y las integraciones necesarias con las aplicaciones existentes.
    • Auditar y mejorar las políticas: revisar periódicamente los permisos, los registros y las excepciones para mantener el sistema alineado con la organización. Para que la solución sea funcional, es necesario tener en cuenta el número de usuarios, las aplicaciones utilizadas, los requisitos de seguridad y la infraestructura existente.

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